Historia del Taller de Teatro Luis Torres Nadal

 

Fundación

Durante el período comprendido entre las décadas del cincuenta al setenta se llevan a cabo las primeras representaciones teatrales en la Universidad Católica de Puerto Rico.  En esta etapa inicial se destacan las figuras de Marcela Cáceres, Sara Salazar, Luis Torres Nadal, Maruja Candal, Dani Torres, José Batiz y Vangie Rivera, entre otros.  En esos años se presentaron producciones como “Antígona”, “La loca de Challiot”, “No habrá guerra en Troya” y “Alcete”, pero pese a esos primeros movimientos, no se instituyó un grupo de teatro en la Universidad.

No fue hasta el 1982, con el nacimiento de la Comunidad Teatral Reflexión que se surcan nuevos caminos en el quehacer teatral universitario.  Esta agrupación, dirigida por George Zavala, en su período de existencia desarrolló importantes trabajos, entre ellos el mimodrama “La flor y la ametralladora”, y el drama “La señora en su balcón”, de la autora mexicana Elena Garro.  Fueron los logros alcanzados por esta comunidad teatral los que demostraron el interés por la creación de un taller de teatro en el recinto.

La idea de fundar un taller de teatro en la Universidad Católica no fue tarea fácil.  En primer lugar, hubo que recabar subvención económica por parte de la institución para emprender ese sueño.  La señora Maruja Candal, entonces directora de la Oficina de Extensión Cultural, somete en agosto de 1983 una propuesta dirigida al entonces presidente de la Institución, Lcdo. Jaime B. Fuster.  Esta propuesta solicitaba la contratación de un director de teatro y el financiamiento del montaje de una pieza dramática como proyecto piloto.

Aprobada la propuesta, se contrató al Profesor Luis Torres Nadal, poeta, dramaturgo, coreógrafo y reconocido director de teatro.  Torres Nadal seleccionó como proyecto piloto para los trabajos del Taller la versión teatral de la novela “Marianela”, del español Benito Pérez Galdós, adaptación de Antonio García del Toro.  La puesta en escena de esa pieza requirió un elenco de 20 actores y un equipo de producción de sobe 20 personas, todos bajo la dirección general del Profesor Torres Nadal.  La obra fue representada en marzo de 1984, en el Teatro La Perla de Ponce.  El éxito alcanzado en las seis funciones presentadas demostró el respaldo por parte de la comunidad al quehacer teatral universitario.  Fueron los logros obtenidos en ese primer esfuerzo lo que abrió el camino para que se reconociera oficialmente un taller de teatro en el recinto.

En agosto de 1984 se convocó a audiciones para seleccionar a los 40 estudiantes que integrarían el Taller de Teatro de la Universidad Católica.  A partir de entonces, los estudiantes seleccionados recibían un crédito académico y una beca institucional para matrícula, libros o servicios de cafetería.  Beneficios otorgados a las demás organizaciones estudiantiles de la Institución.

La primera actividad desarrollada por el Taller de Teatro fue una exposición colectiva de trabajos teatrales, presentada en el vestíbulo de la Biblioteca Encarnación Valdés durante los días 8 y 9 de noviembre de 1984.  La exhibición consistió de maquetas, diseños de vestuario y trabajos de promoción, realizados por los mismos estudiantes, bajo la supervisión del profesor Torres Nadal.

En marzo de 1985, el ya oficialmente constituido Taller de Teatro de la Universidad Católica sube a escena en el Teatro La Perla de Ponce con su primera obra, la comedia “Todos los ruiseñores cantan”, del dramaturgo puertorriqueño Luis Rechani Agrait.  Esta pieza, que describía la sociedad sanjuanera para finales de la década del ’30, incluyó un elenco de 23 actores y un equipo de producción de 24 personas, todos bajo la dirección del profesor Luis Torres Nadal.  La función fue dedicada al Rev. P. Tosello Giangiacomo, presidente de la Universidad, quien fuera la primera persona en comprar un boleto para la obra.

Luego de sus primeros dos años de crecimiento, el Taller de Teatro se lanzó a un nuevo reto: el montaje de una obra musical.  “West Side Story”, comedia musical basada en la novela de Arthur Laurents, fue traducida al español por Teresita González Crespo: la dirección y coreografía estuvo a cargo respectivamente del Prof. Luis Torres Nadal y la Profa. Julie Mayoral Wirshing.  Un montaje tan complejo como ese requirió un elenco de sobre más de 20 actores y bailarines, junto a un equipo de producción de sobre 30 personas.  El “espectáculo teatral del año”, como se le llamó al musical “West Side Story”, demostró la madurez histriónica que en su corta trayectoria el Taller de Teatro había alcanzado.

Luego de su temporada en Ponce, el musical “West Side Story” se trasladó al principal escenario de la ciudad de Mayagüez, el Teatro Yagüez.  Fue esta la primera vez que el grupo salía fuera de la ciudad, representando ese esfuerzo, el logro de una de las metas trazadas por la señora Maruja Candal, que era promover la actividad teatral y cultural de la Universidad en otros pueblos de la isla.

El Taller de Teatro, en sus primeros años, enfrentó continuos retos, siendo el más significativo de éstos la continuación del camino trazado sin la guía de quien fuera su fundador, director y mentor, el profesor Luis Torres Nadal.  Luego de su repentina muerte, en mayo de 1986, comenzó una nueva etapa en el desarrollo de esta agrupación.

Una nueva etapa

En 1986, tras la muerte prematura de Luis Torres Nadal, la agrupación tuvo que enfrentar uno de sus más grandes retos, continuar la ruta trazada en ausencia de su director y mentor.  Para honrar su memoria, Osvaldo Araud, entonces director del Teatro La Perla, organizó un festival de teatro.  Las principales compañías de teatro y danza de Ponce fueron convocadas a participar del mismo.  El Taller de Teatro adquiere el nombre de Luis Torres Nadal y en homenaje póstumo de su fundador y mentor, responde a su segunda llamada con la reposición del musical “West Side Story”.  Para asistir en la dirección de la obra, retoma el quehacer teatral en la PUCPR la Sra. Sara Salazar Candal.  De igual manera, colaboraron para la puesta en escena Luis A. Santiago Flecha y el coreógrafo José Costas.

En esta etapa, nuevos directores y productores entran a escena.  El Dr. José Rafael Gilot asume la dirección del Taller y continúa la obra realizada por Torres Nadal.  Un año más tarde, le sucede la profesora Ana María Medina, quien por cinco años dirigió la agrupación.  En 1992 la releva el profesor José “Junior” Rosado, tres años más tarde, tomó las riendas del taller el profesor Edilberto Torres Santos y, a partir del 2005, la reconocida actriz puertorriqueña Johanna Ferrán.  Lo produce, desde la dirección de la Oficina de Extensión Cultural, Xedric Huriel Díaz y más tarde, Rosita Archevald Zayas.  También hay que resaltar en la fase de asistente del director a María Eugenia Hidalgo, Vangie Rivera, Teresita González, Iris Yolanda Cruz, Mónica González y Carlos Javier Santos.

Casa de formación teatral

El taller, en el proceso de formación de sus integrantes, ha desarrollado una amplia actividad teatral en y fuera de la Universidad: seminarios de capacitación en diversas áreas de las artes escénicas (actuación, dirección, diseño y confección de vestuario, diseño y realización de maquillaje, iluminación, diseño, construcción y montaje de escenografía), la celebración de festivales y cursos especializados que han validado la función del Taller como escenario creativo.

Reconocidas figuras del ámbito teatral nacional formaron parte de varios ciclos de talleres formativos, entre ellos: Myrna Casas, Roberto Ramos Perea, Idalia Pérez Garay, Ileana Cidoncha, Tony Chiroldes, José “Checo” Cuevas, Enrique Bennet, Félix Juan Torres, José Luis Ramos Escobar, Luis Oliva, Juan González, Chavito Marrero, Mercedes Sicardó, Iris Martínez, entre otros.  Ellos impartieron sus conocimientos, experiencias y vivencias en este quehacer.

El resultado de esta gesta es la formación de directores, actores, técnicos y maestros en varias disciplinas de las artes representativas.  Varios de sus integrantes se han destacado en compañías profesionales locales y nacionales. Recuerdos inolvidables son parte de las vivencias que conforman tres décadas de aprendizaje, de disciplina, de esfuerzos y de sacrificios.

Surcando nuevos horizontes

En el 2014, tras la larga y destacada trayectoria del Taller de Teatro y en ocasión de su trigésimo aniversario de fundación, se crea el Teatro Rodante.  Este grupo “elite” del quehacer teatral en la Universidad tuvo como objetivo reconocer a 15 estudiantes-actores sobresalientes entre sus pares por su talento, dominio de destrezas, “señority” y desempeño académico.  En agosto 2015, tras la aprobación del Bachillerato en Artes con concentración en Teatro y Artes Escénicas el Taller de Teatro Luis Torres Nadal sufre otra transformación al fusionarse al Teatro Rodante formando el Teatro Rodante Universitario Luis Torres Nadal.  Este grupo profesional tiene como meta dar a conocer la gran aportación del Taller de Teatro Luis Torres Nadal al Teatro Universitario y Ponceño a la vez que se destaca como la compañía oficial de la Institución.  El grupo cuenta a su vez con la Sala de Teatro Experimental como sede se sus ensayos y presentaciones, nutriendo así el campus pionero de la magia teatral.  Esta evolución del Taller de Teatro Luis Torres Nadal reconoce las aportaciones hechas por esos pioneros actores, pilares del Teatro Universitario en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.